¿Dónde está el límite de los apoyos?

 

Comúnmente cuando conozco a personas que han sido diagnosticadas o han estado en terapia desde pequeños (como yo) en el espectro autista, tendemos debido a una crianza sobre-protegida, a ser muy dependientes del entorno, lo que trae varios contras para nuestra autonomía.

Es así como también en el ámbito profesional, me he topado con personas siendo adultas, y con habilidades que permiten que sean autónomos, de no poder ser capaces de asumir sus propias responsabilidades, porque han estado acostumbrados a un entorno que se encarga por resolver cualquier aspecto sobre sus vidas.
He trabajado con personas en situación de discapacidad intelectual que demuestran una independencia aguerrida entorno a sus propias responsabilidades, y personas que incluso estudiando en post grados, con habilidades sobre la media, que no son capaces de realizar labores propias, acostumbrados a un entorno que les soluciona el mundo.
Para resumir a lo que voy: ¿Puedo orientar y acompañar a una persona de acuerdo a las dudas que tenga? Si. ¿Debo hacer el trabajo o tarea de esta persona para que le vaya bien? No. ¿Puedo acompañar a esta persona emocionalmente cuando no se sienta bien? Si. ¿Debo hacer lo que quiera esta persona para que se sienta bien? Necesariamente no. ¿Debo adecuar mis horarios de acuerdo a lo que necesita esta persona? No ¿Se debe orientar a esta persona a respetar los tiempos de los otros? Totalmente si.

Y así podría seguir.
No olvidar que estos son aprendizajes fundamentales en nuestras vidas, más incluso que el aprendizaje de conceptos, por lo tanto, es super importante que desde la crianza temprana se asuma que las personas en el espectro no necesitamos ser criados en burbujas, ya que aquello incluso nos genera mucho más daño en el futuro no tan lejano.

 

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